¿QUÉ TENEMOS QUE HACER PARA CASARNOS EN LA IGLESIA?

Lo primero que debemos hacer para casarnos es saber qué es lo hacemos. Conocer el alcance de nuestra decisión y saber cuál es el compromiso que adquirimos.

  • Casarse es establecer una comunidad íntima de vida y amor conyugal. Es un compromiso de toda la vida, entendiendo que “toda la vida” se refiere no solamente al tiempo de duración del compromiso, que es para siempre, sino que se refiere también al objeto mismo del compromiso, es nuestra vida lo que entregamos.
  • Necesitamos saber quién soy yo y quién es la persona con la que voy a compartir mi vida. Tenemos que saber con quién nos casamos. Tenemos que conocernos mutuamente.
  • Después debemos conocer si estamos dispuestos a dar y compartir nuestra vida.
  • De todo lo anterior se desprende que para casarse se necesita madurez. Solamente las personas maduras, que son dueñas de sus actos, pueden dar un consentimiento irrevocable.

Para los bautizados esta “íntima comunidad de vida y de amor” ha sido elevada a la más alta dignidad, ya que se cuenta entre los Sacramentos de la nueva alianza. Los cónyuges cristianos por el sacramento del matrimonio son expresión visible del misterio de unidad y de amor fecundo entre Cristo y su Iglesia y participan de ese misterio. Así pues, los cónyuges se santifican viviendo su matrimonio y aceptando y educando a los hijos.

De aquí la necesidad de la fe para casarse en la Iglesia. Es necesario creer en el misterio de Dios hecho hombre en Jesús de Nazaret, muerto y resucitado para darnos la vida eterna. Y es necesaria la fe en la Iglesia, que es el pueblo de Dios. Fe en la comunidad que forman Jesús resucitado y los bautizados.

Lo segundo debe ser prepararnos para la celebración de este sacramento.

Casarnos es una decisión importante en nuestra vida y las grandes decisiones no se improvisan, se preparan.

Se requiere un tiempo suficiente para la debida preparación del Matrimonio.

Esta preparación debe comprender:

  • Los elementos fundamentales de la doctrina cristiana.
  • El significado cristiano del Matrimonio y de la familia. El Sacramento, su celebración y el significado de los ritos, preces y lecturas.
  • La preparación debe contemplar también aquellos temas de índole antropológica y psicológica que ayuden a los novios a un mejor conocimiento de su persona, del amor y de sus expresiones, del significado del compromiso matrimonial y de la madurez necesaria para adquirirlo.

 

Si ya tenéis decidido que vais a casarnos debéis acudir a vuestra parroquia con tiempo suficiente (AL MENOS SEIS MESES ANTES) para poder preparar todo lo necesario para la boda. Tened la delicadeza de consultar en primer lugar con vuestro párroco la fecha elegida para la boda. Sería molesto y enojoso que hubieseis concretado fecha con el restaurante, agencia de viajes, etc. y luego no fuera posible celebrar la boda en esa fecha por parte de la parroquia.

En la entrevista de acogida vuestro párroco os ayudará en todo lo necesario para la celebración de vuestra boda. Principalmente os ayudará en vuestra preparación como cristianos para recibir el sacramento y después os indicará los requisitos necesarios para contraer matrimonio cristiano válido.

En relación a las Catequesis Prematrimoniales (cursillos prematrimoniales) que vuestro párroco os indicará que debéis hacer, os recordamos la conveniencia de realizarlas con suficiente antelación para poder optar por una de las distintas opciones que se os ofertan y adecuar las fechas de realización a vuestras necesidades. Podéis consultar el calendario de catequesis de cada vicaría aquí.

 

¿Dónde debe celebrarse el sacramento del matrimonio?

Debe celebrase en la parroquia donde uno u otro de los contrayentes tiene su domicilio. Para celebrarlo en otro lugar se requiere licencia del propio Ordinario o del párroco.

Como veis no hemos hablado para nada del traje o del vestido de boda, de los viajes, de los invitados, del restaurante, de los gastos, etc. Nos hemos centrado en lo principal, en lo que verdaderamente merece la pena tener en cuenta para casarse.

Los demás detalles también son importantes y debéis cuidarlos con tiempo para no estar agobiados los días anteriores a la celebración, pero tened cuidado de que no os impidan centraros en lo fundamental: vuestro amor y vuestro compromiso irrevocable de amaros para siempre.